4 de mayo (1771) - Nace en La Rioja el general Francisco Antonio Ortiz de Ocampo

Participó en la reconquista y la defensa de la ciudad de Buenos Aires y en 1807 en la segunda invasión inglesa. Por su destacada labor en el campo de batalla el 8 de octubre de 1806 fue promovido con el grado de capitán del Cuerpo de Arribeños en el que luego se desempeñó como teniente coronel y comandante en primer grado. Se dedicaba a los negocios mercantiles, pero abandonó esta actividad por el llamamiento de las armas, donando parte de su fortuna personal para la conformación de este Cuerpo.
 
Durante la semana de mayo de 1810 intervino en el Cabildo Abierto del día 22 en favor de la postura que promovía la destitución del virrey Baltasar Hidalgo de Cisneros. La Primera Junta de Gobierno patrio le encomendó el mando de la primera expedición hacia el Alto Perú campaña hacia la que marchó con el grado de coronel. En Córdoba se encontró con la resistencia realista encabezada por Gutiérrez de la Concha y Liniers, quienes cayeron prisioneros de los patriotas bajo pena de ejecución. Ortiz de Ocampo no hizo efectiva la pena capital y remitió a los contrarrevolucionarios a Buenos Aires, la Junta lo relevó de la ejecución enviando en su lugar a Juan José Castelli, quien hizo cumplir la sentencia capital en la localidad de Cruz Alta. Ortiz de Ocampo ejerció, entre el 11 y el 16 de agosto, el gobierno provisorio de Córdoba pero fue reemplazado por el coronel Juan Martín de Pueyrredón. En noviembre se le encomendó la jefatura del Ejército Auxiliar, en junio de 1811 fue ascendido a coronel del Regimiento nº 4 y más tarde del Regimiento de Patricios nº 2.
 
En 1814 fue designado por el Directorio de las Provincias Unidas del Río de la Plata para el ejercicio de la gobernación intendencia de Córdoba función pública que desempeñó hasta el 25 de marzo de 1815. Regresó a Buenos Aires en donde fue promovido con el rango de coronel mayor. Se enroló en el Ejército Libertador de los Andes bajo la jefatura del general José de San Martín. A fines de 1815 se retiró de la actividad militar para asentarse en Córdoba, en 1816 se radicó en San Juan. Más adelante, por unos meses, ejerció la gobernación de La Rioja. En 1819 se le encomendó la Comandancia de los Cívicos de Córdoba. En enero de 1820 derrocó al entonces gobernador de La Rioja, Gregorio González, y el 1 de marzo fue elegido gobernador de la provincia en pleno período del régimen de las autonomías provinciales. En septiembre de 1820 fue depuesto por el caudillo federal y coterráneo Facundo Quiroga. En 1826 cayó prisionero por haber participado de un plan conspirativo contra el gobierno de Córdoba. En el contexto del triunfo del general unitario José María Paz sobre el caudillo Juan Bautista Bustos se le encargó a Ortiz de Ocampo el mando de un regimiento. Hacia 1828 fue tomado prisionero por Quiroga. Tras su liberación se apartó, definitivamente, de la escena pública y de la actuación militar.
 
Pasó sus últimos años en su provincia natal. Falleció en la localidad de Chilecito, La Rioja, el 15 de septiembre de 1840. Sus restos reposan en el templo de La Merced.