El Día Nacional del Agua fue establecido en el año 1963, tras haberse realizado en Córdoba el 1º Congreso Nacional del Agua de Argentina, con el fin de despertar una conciencia sobre el uso racional y responsable de este recurso, aunque este día tuvo alcance nacional en el año 1972.
La decisión argentina precedió en 21 años a la declaración del 22 de marzo como Día Mundial del
Agua, promovida por la Asamblea General de las Naciones Unidas en diciembre de 1993. Desde
entonces coexisten en Argentina ambas fechas, manteniéndose la importancia y trascendencia de
cada una de ellas. En ambos días la invitación es para toda la sociedad, para formar, tomar
conciencia y promover el uso responsable del agua.
Las presas, embalses y diques de nuestro país cumplen diferentes funciones y propósitos, entre los que se pueden mencionar la provisión de agua para consumo y uso industrial, atenuar los riesgos de crecidas y la producción de energía hidroeléctrica limpia y renovable.